En los últimos meses vaya donde vaya  todo el mundo parece estar pendiente del famoso marketing sensorial. Muchas de vosotras me habéis preguntado qué es y cómo aplicarlo… pues bien, en palabras sencillas se trata de crear en tu cliente emociones que lo comprometan con tu marca y hagan que sea un cliente fiel.

La siguiente pregunta que me hacéis es… ¿y cómo lo hago…?

Para empezar a aplicar el marketing sensorial pregúntate   ¿existe un color perfecto, un aroma perfecto o un sonido perfecto…? Con toda sinceridad SÍ existen, y tú debes aplicarlos a tu centro de estética si quieres ser capaz de fidelizar a tus clientes.

Aplicaciones prácticas del marketing sensorial para tu centro de belleza

Aromarketing; el aroma provoca un efecto muy potente en el comportamiento, puede ayudar a relajarte, a calmarte, a asustarte o a seducir, esto entre otras muchas emociones. La idea es que si un olor despierta una emoción, escojamos el olor perfecto para nuestro centro de estética  para que cada vez que nuestro cliente lo perciba se relaje y se sienta confiado. En estética los olores más oportunos son: lavanda francesa, té verde o menta spicata.

Colorterapia; el color es un factor clave en la determinación de la conducta  humana, de forma que hay que elegir con  cuidado cuáles van a ser los colores de nuestro centro, e incluso si debemos clasificar el colorido por las áreas de atención. Elige colores como el azul y el blanco para transmitir serenidad, pureza y relax, y huye de colores como el rojo y el purpura ya que transmiten  pasión, nostalgia y/o misterio.

Finalmente pensemos en el sonido como estrategia de ventas; ésta es una técnica cada vez más extendida, ya que el uso del sonido adecuado, nos transporta directamente a vivir experiencias que necesariamente vamos a querer repetir en el caso de ser agradables y positivas. Para centros de estética pensemos en sonidos suaves y de tipo repetitivo que ayuden a la relajación y a la sensación de bienestar (sonido de agua, de campanillas, mantras o música de meditación…). Considerando lo que NO debemos hacer, debemos huir de poner la radio o programas donde el volumen o agudeza no sea controlado por nosotras, o donde el contenido que se oiga pueda alterar al cliente.

Mi último consejo es que como emprendedoras de vuestro propio proyecto de negocio y si queréis aumentar las ventas, penséis siempre en que si consigues crear en el cliente una experiencia satisfactoria, el recuerdo de tu centro permanecerá en su memoria por encima de los beneficios estéticos y buscará repetir esta experiencia una y otra vez.